¿Consumismo informático?

Nunca, nunca, nunca me dí el placer de comprarme una computadora nueva (de paquete) hasta el martes pasado en que me decidí por un laptop. Siempre estuve a la espera de cualquier laptop/desktop de algún amigo o conocido que no pudiera usar cómodamente más su equipo debido al enlentecimiento de windows (cosa normal debido a la acumulación de trazas de archivos en su versión de turno o de virus). La solución por lo general en el primer mundo cuando se enlentece el sistema operativo es comprarse una nueva computadora ya que no hay mucha cultura de reparar, arreglar, reinstalar el SO a falta de pagar el servicio (excepto que no se pueda acceder a la información del disco duro) o quizás porque se conocen pocos  amigos que lo puedan hacer o los “disponibles” no tienen tiempo. Siempre en estas situaciones mi comentario se repetía: “reinstalamos el windows y verás que vuelve a ser un cañón de rápida como al principio”, aunque me quedaba siempre con el deseo de instalar alguna distro GNU/Linux como parte de mi modesta misión evangelizadora del software libre. No obstante logré que algunos amigos se instalaran GNU/Linux (Ubuntu por lo general) o le mostré a otros las bondades del mismo cuando se le rompía el disco duro y les hacía una copia de Knoppix para que sigan accediendo a la información de su disco duro externo, al correo electrónico, youtube, su música y a ver sus películas.

Es así que pasaron algunas computadoras por mis manos, a algunas les reinstalé el esclavizante windows o alguna revolucionaria distribución de GNU/Linux de ese momento en mi vida (sobretodo en mi fase europea) y algunas volvieron a su dueño original y otras las usé como mi ordenador personal o las envié a Cuba o regalé a amigos principalmente cubanos que vivían o estaban de visita por Berlin. He sido siempre un consumidor de la tecnología de sobra, de segunda mano (de los cuáles si llegué a comprar alguno para regalar a amigos/familiares), la tirada es decir: la insuficiente para los consumidores de word/excel/email. Recuerdo cuando de adolescente le pedía a mi padre algún motherboard viejo que le pudiera dejar cualquier colega extranjero en sus viajes de trabajo en el exterior, de esto último tengo muchas experiencias de cacharreo como por ejemplo, tuve un 286-16Mhz con monitor en blanco y negro al cual fuí actualizando (con su chasis inicial) con usadas tarjetas madres a 386-33Mhz (regalo de Hagen), 386-80Mhz, 486-66Mhz, 486-100Mhz y finalmente actualizado a un Pentium-60Mhz IBM (famoso entre mis amigos friquis pues nunca habían visto un micro Intel Pentium con tan pocos Mhz, pensando que los Pentiums eran todos de más de 75Mhz).

Sony Vaio VGN-FW31E

A lo que va este artículo, llevo tiempo experimentando con virtualización y aunque jugaba bastante bien con el fujitsu-Siemens de mi novia (2GB RAM-AMDX2Turion2.2Ghz+nVidia) decidimos dejarle este laptop a mi suegra que quería hacerse partícipe en internet con una nueva conexión ADSL para navegar. Casi me compro un HP (a pesar de mi mala experiencia consiguiendo sus drivers) con 4GB de RAM/320GB de HD/ATI Radeon/AMD-TurionX2-2.2Ghz pero la pinta pija me hizo decidirme por una de las dos marcas de laptop que nunca pensé comprarme por lo cara que és y por no desear pagar la marca cuando al final los componentes principales de todas las marcas son de los mismos fabricantes (CPU AMD/Intel, ATI/nVidia,…), así siempre descarté y no dí buena opinión sobre apple macintosh y Sony Vaio a amigos por razones de libertad de filosofía de software o de no pagar más por una marca que al final puede pagar más barato con otra marca de menos renombre y con iguales componentes (sin meternos a hablar sobre el fabricante del mainboard, soporte,..). Encontré un Vaio-VGN-FW31E a buen precio (gracias a una rebaja en la inauguración de un Saturn gigantesco en Berlin) con un intel Core2Duo a 2.0Ghz, 400 Gigas de HD (5400 rpm-hubiera preferido menos gigas y 7200 rpm) una ATI Radeon (buena para mi GNU/Linux pues las drivers de NVidia en la fujitsu-siemens frecuentemente me bloqueaban las X además de ser drivers cerradas). Las impresiones del laptop que al final usaré remotamente desde trabajo (NX-Client) son las mejores, por su modelo con teclado espaciado, pantalla de 16″, poco ruidosa, todos los dispositivos se reconocieron e instalaron del primer palo con Ubuntu 8.10 (debian lo dejo en el viejo desktop p4-1.6Ghz) sin tener que meterme horas en foros para instalar la webcam y wlan. La instalación de Ubuntu+virtualbox+diversas distros y windows virtualizado van como una seda en el laptop con su CPU que se mantiene casi constantemente a 1.2Ghz   (de 2.0Ghz máximo). Ahora vuelvo a instalar mi lampp de producción para seguir programando, probando cuanta distro GNU/Linux ligera aparezca para mis amados cubanos, a TcosProject y a reconfigurar el nuevo laptop para dos teclados, dos mouse, dos tarjetas de sonidos y dos monitores con sistemas operativos separados que me permita hacer un 2 en 1 (para mí y mi chica) y así ahorramos energía y le damos un buen uso a tanta RAM y la eficiencia de esta CPU (debo un post sobre cómo hacer esto). Digo que usaré el laptop remotamente desde el trabajo para mis cacharreos pues mi nuevo reto es casi no tocar el laptop a excepción de responder emails o ver alguna película, mis nenas necesitan más tiempo de su padre en casa.

Hablando de mi entrada al consumismo de conocimiento en tecnología e informática, a mi padre le tengo que agradecer mi conexión con la informática y mis grandes problemas en lo profesional por decidirme entre ser biólogo o informático.  Me traslado a finales de los 80’s en que mi padre en ocasiones pedía permiso para llevarse una computadora (Ltel 24-8Mhz) de su trabajo a casa y así escribir sus trabajos en WordStar Professional. Espera, más atrás, con 11 años mi padre me enseñó mecanografía con la misma vieja máquina de escribir Underhood que el también había usado para aprender cuando era más jóven mientras cursaba la enseñanza secundaria en Mantua (la rescatamos de su vieja maestra y ella nos dió las lecciones también) y esto me sirvió cuando empecé la vocacional para dejar boquiabiertos a mis compañeros de estudio mientras escribía sin mirar el teclado a golpe revienta tecla (adaptado a la máquina de escribir), en mi primera clase recuerdo que nada más que entramos y nos sentamos frente a las computadoras (DirecData 8088 a 12Mhz) los primero que hice fue teclear en el prompt: a:> ws + enter y la computadora sólo mostró un mensaje de error (¡comando no encontrado!), pues estaba adaptado a ver a mi padre teclear siempre en el prompt del dos este ws para abrir su orgulloso WordStar. Estando en la escuela yo pensaba que aquello también tenía que funcionar ahí, pero nada…. Por entonces mi padre me regaló 3 disquetes de 360Kbytes cada uno que siempre llevaba orgulloso arriba, uno con el sistema operativo (msdos 3.1) y wordstar, y otros dos que contenían dbase III Plus más un libro fusilado: sistema de gestión de base de datos dBase III Plus por Ashton-Tate. Esto fué crucial en mi vida, en pocas semanas me leí varios libros de msdos y quedé fascinado con el gestor de base de datos dBase III y la programación con este.

En onceno grado estaba al principio del curso algo aburrido y como nos obligaban siempre a estar una hora (8.30pm-9.30pm) sentados en el aula en el estudio individual obligatorio, me ponía a leer las primeras lecciones de Quick-Basic del libro de texto (que correspondía al 11 y 12 grado) y terminé consumiendo-aprendiendo todo en 2 semanas (cambié después las horas de estudio individual por estudiar los temas de matemática que daríamos en las próximas semanas – jejeje la profe de matemática para que no me pusiera a hablar en las clases siempre me llevaba ejercicios extras). A la pobre profesora de computación de onceno grado la acribillé a preguntas y se enredó tremendamente con las de programación de interfase gráfica que no me las pudo responder bien y para compensar mi interés y el no poder llenar mis apetitos de programación me dijo que no tenía que ir si quería a las clases y me dejaba las llaves del laboratorio frecuentemente, horas que usaba para aprender Turbo Pascal 5 (mejor no extender este post hablando de este hermoso lenguaje y de las librerías de turbo power, la ayuda del amigo Rabanal, mi disquete con las norton utilities,…). Estoy muy feliz del lugar donde cursé el preuniversitario (IPVCE Federico Engels) pues las ganas de aprender y el estudiar en un preuniversitario que la moda a parte de ser bailador, quizás bonitillo y usar pantalones tubos o bombaches era el de intentar ser de la élite en conocimientos, podías ser cualquier cosa para llamar la atención (como ocurre con la mayoría de los jóvenes) pero el deseo más preciado era el de destacarse en los conocimientos: ganar concursos de conocimientos, participar en forums,… El deseo de aprender y el ambiente que se respiraba en este instituto preuniversitario me permitió participar en muchos concursos de informática y de biología, logrando premios a nivel provincial en ambos (¡qué falta de modestia!) e incluso un bronce nacional en biología.

En este tiempo de preuniversitario empezó mi locura por la biología e informática, aquí aprendí “taxonomía numérica“, que consiste en métodos matemáticos aplicados a la biología que usan una matemática de bodega (muy sencilla) para cuantificar relaciones de parentesco, mama mía, cuántas noches de levitación me dieron esos libros. Recuerdo que por entonces programé un programa en Turbo Pascal que analizaba un archivo de texto con una determinada estructura y a partir de este procesaba claves dicotómicas (herramienta útil para la clasificación biológica) y además tenía aplicaciones en otras ramas como la clasificación de enfermedades y otras cosas. A mi padre le gustó mucho estimular mis ideas de relacionar la informática con biología y me apoyó siempre dejándome la llave de su oficina en el pedagógico escondida en el jardín del frente de su oficina a pesar de no tener la aprobación de mi madre, pues me iba fugado (escapado de la escuela sin permiso) en la noche de la vocacional al pedagógico después de terminar el estudio individual obligatorio y de estudiar con mi novia Marlena y de dejarla en la puerta de su albergue (a mi novia no le decía que la engañaba con la computadora de mi padre cuando ella pensaba que me iba a dormir y lo interesante es que no importaba que regresara a las 3.00am pues tenía que estar temprano en la puerta de mi albergue en el nuevo día pues mi novia me esperaba para irnos a desayunar juntos prácticamente cada día).

Por entonces las bases de datos con dBase III me marcaron para siempre y aprendí a usar clipper para compilar el código de programación que aprendí con dBase a lenguaje de máquina (haciendo un .exe ejecutable) y empecé el proyecto Phyllacantus (que tuvo su etapa inicial con Turbo Pascal) con mi padre en que hicimos una base de datos con toda la información que consideramos útil de la Flora de Pinar del Río con énfasis en la flora medicinal y amenazada. Este programa también tuvo después una versión sobre windows desarrollada en la etapa de la universidad mientras estudiaba biología en Borland Delphi. Por entonces este proyecto (trabajo con la base de datos y programación) ocupó casi siempre nuestro tiempo libre de las vacaciones (de mi padre y mío) que pasábamos en el campo junto a mi familia paterna (Mantua) sobretodo sembrando arroz para el autoconsumo familiar.

El deudécimo grado fue difícil para mí, pues tener que decidirme entre biología e informática fue una difícil tarea. El hecho de que me era más fácil aprender informática por mí solo y no así biología que me parece mucho más compleja y amplia fué lo que me hizo decidirme por estudiar Ciencias Biológicas, en ese momento pensé que el contacto con mi novia (futura informática) me podía mantener en contacto con lo último en programación y sus libros de textos pero la separación impidió este sueño aunque constantemente me documentaba con mis amigos de ciencias de la computación sobre todo lo relacionado a esta carrera.

Del servicio militar no me pude escapar, estando en noveno grado llegó una resolución del ministro de la FAR (Raúl Castro) de que el servicio militar era obligatorio para todos los “machos” del país; no puedo olvidar la reunión de padres en que nos informaron esto y muchos padres indignados protestaron. Al final de mis estudios en 12 grado me eligieron para participar en la Ruta Quetzal Argentaria, no me creía que se podía cumplir mi sueño de siempre de visitar el Amazonas aunque sólo estuve en el sur de esta y una parte del viaje contemplaba la visita a la península Ibérica (esto merece otro post) y logré gracias a esto escaparme de la dolorosa previa (etapa difícil de supervivencia del servicio militar). El servicio militar lo pasé no tan mal gracias a mi atrevimiento de preguntarle al jefe de la unidad de la prisión en que custodiábamos presos si podía usar la computadora que nunca lograba ver encendida, el me hizo una prueba y por suerte tenían instalado wordstar que me sirvió para retirar a las señoras mayores que ocupaban plazas de mecanógrafas. Empecé a escribir e imprimir los cotidianos informes de la prisión en la vieja computadora búlgara (copycat de una IBM) con un mastodonte y ruidoso disco duro de 20 megas, un monitor monocromático y una impresora de cinta epson.

La prisión empezó a revolucionarse con esta computadora pues además de ser el nuevo mecanógrafo empecé a actualizar la base de datos con las fichas de los presos que fue programada en foxbase (parecida a dBase) y ahí empezaron a aparecer los errores (bateos) con el programa y a pararse todo. Terminé reprogramando toda la base de datos y programando muchos pequeños programas para agilizar la búsqueda de datos de los reclusos, pues también activamos el teléfono al cual me llamaban frecuentemente para preguntarme cosas sobre los presos (causa de prisión, fecha de salida, ….). En dos meses estaba prácticamente toda la base de datos al día y el programa corría muy bien (corregidos los errores) pudiendo escaparme definitivamente de casi todas las guardias en las postas. El golpe de suerte ocurrió cuando apareció una visita provincial a la prisión y tuve que volver a hacer guardia como los otros reclutas (pues no era oficial y permitido que un recluta hiciera lo que estaba yo haciendo con acceso a información secreta que en realidad no sé que tenía de secreta y que no me importaba para nada). Para sorpresa del jefe de servicios informáticos solo en esta prisión estaba funcionando la base de datos de reclusos que era inoperable por la cantidad de errores que tenía, presionando al jefe de unidad consiguió averiguar que pasaba allí y finalmente se le informó que un recluta (yo) había corregido los errores, mejorado y actualizado la base de datos. Conclusiones: empecé a trabajar directamente bajo las órdenes del jefe de todas las prisiones de la provincia (al que casi no veía permitiéndome irme a casa casi todos los días) ayudando a mejorar el programa que se usaba para el registro de los reclusos y comencé a programar un programa para servicios médicos con el objetivo de informatizar toda la historia clínica de los reclusos y programar mejor el control de las vacunaciones y otros chequeos médicos.

Me mudé a la oficina de cálculo de la prisión provincial y gracias a esto pusieron a un amigo/hermano recluta (Juanca) a trabajar en la base de datos de esta prisión y a otros reclutas en otras (incluso propuse a los posibles nuevos reclutas a entrar del próximo llamado que venía después y a los que conocía que estaban por entonces en 12 grado de la vocacional). Al final del servicio militar me propusieron quedarme trabajando ahí por petición de un jefe “importante”, esto me lo informó un hombre que sabía que este no era mi camino y lo hizo por cumplir una orden y por su puesto que me incorporé a los estudios con el dolor de perder mi amor de entonces en un aula universitaria de informática mientras yo vestía de verde. Esta fue una experiencia importante para ganar en experiencia programando que marcó mi vida en un medio en que lo que prevalecía era la picardía, el sálvese quién pueda y “las órdenes primero se cumplen y después se discuten” pero que tiene con dedos contados algunas personas capaces que por suerte algunas veces están en posiciones de toma de decisiones. Me puse muy triste cuando me dijeron que no podía mantener correspondencia con extranjeros (mis amigos de la Ruta Quetzal) pues me decían que los militares no tienen relaciones con extranjeros, el problema es que nunca me sentí militar, es más, siempre me ponían “reportes” por usar mal el uniforme verde-olivo y por saludar con la mano izquierda a los jefes.

Me tiro a dormir ya…quizás en otro momento continúe con este post pues pronto las nenas piden la leche y trabajo en el fin de semana…

La segunda parte de este Post creo que en parte hace tiempo que lo escribí aquí.

One Response to “¿Consumismo informático?”

  1. Mavelyn Says:

    Waoooooooo! eres un chico muy listo, te invito a que te unas a nuestro grupo de ex Ipevecianos en Facebook. Saludos

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